Menu
 

Pilares que sustentan el proyecto educativo

Excelencia Académica

Integrarán nuestra organización profesionales de la Educación que busquen caminar hacia un nuevo paradigma educativo, donde contenidos y métodos actúen como medios para desarrollar capacidades — destrezas — competencias (caja de herramientas del aprendiz, tecnología mental del aprendiz) y valores-actitudes (tonalidades afectivas). La clave de la Refundación de la Escuela está en las aulas, concretamente en el diseño Curricular Áulico.

Para ello se apuntará a la propia práctica profesional iluminada por un nuevo paradigma socio – cognitivo. Nuestra Escuela tendrá una visión humanista, cuyo elemento nuclear son los valores entendidos como patrimonios de la humanidad a consolidar y a proteger, siempre con la meta superadora de las expectativas mínimas necesarias y fundados en modelos de sensitividad y orientaciones grupales.

Educación en Valores

Entendiendo el término ‘valor’ como las cualidades que poseen ciertos objetos o determinadas acciones, gracias a las cuales son consideradas preferibles o más acordes con nuestros principios morales. Dice Adela Cortina que los valores son cualidades que nos permiten acondicionar el mundo, hacerlo habitable (Adela Cortina, 2000). De éste modo, un valor es algo que ‘vale’ para nosotros.

Los valores suelen ser socialmente compartidos, aunque también pueden ser individuales y una persona puede valorar positivamente cosas que para sus conciudadanos carezcan de valor.

En pos de la sociedad y contexto en que nuestra escuela se gesta nos focalizamos como algo primordial en:

Educar para la paz

Educar desde la coherencia.
Educar por la presencia. ,
Educar promoviendo el diálogo.
Educar marcando los límites.
Educar siendo justos, aunque exigentes,
jamás arbitrarios.
Educar perdonando y olvidando.
Educar integrando la diferencia.
Educar motivando, alentando, felicitando.
Educar sembrando esperanza, confianza
en los otros, abriendo el camino de la fe.
Educar con un lenguaje y con gestos
que conduzcan a la serenidad,
utilizando un vocabulario adecuado
en consonancia con el fin buscado:
educar para la PAZ.

Hno. Eugenio Magdaleno

Ofrecemos a los estudiantes una formación con una concepción de ciudadanía activa, consciente y responsable dentro de la sociedad, para que puedan desarrollarse como sujetos participes en la construcción de la cultura en que viven, teniendo en consideración al arte como conjunto de conocimientos para la toma de decisiones.

Formación Docente Continua
En los tiempos que transitamos, elegimos nuestra Profesión Docente, pero somos conscientes de que nuestra formación constante es indispensable para que podamos brindar a la comunidad un Servicio Educativo de Excelencia. Es por eso que apostamos al Profesionalismo: capacitación, actualización, y perfeccionamiento docente permanente en todos los campos requeridos para acompañar el desarrollo integral de nuestros alumnos.

Concebimos al Docente como pedagogo, como productor colectivo de conocimiento sobre la transmisión, y pensamos que tal construcción debe iniciarse desde el ámbito de la formación, promoviendo una doble fabricación de saberes: del saber erudito al saber enseñado, y del saber acerca de la transmisión que otorga la formación al saber enseñar a un colectivo particular de estudiantes en un contexto escolar.

Aquí es donde los docentes en términos de Giroux deben ser entendidos como “cruzadores de fronteras”, entendiendo que el lugar de la cultura en la sociedad cambia cuando la mediación tecnológica de la comunicación deja de ser meramente instrumental, cuando es codificada para espesarse, densificarse y convertirse en un eje estructural. La tecnología hoy, ya no son aparatos novedosos sino, nuevos modos de percepción y de lenguaje, nuevas sensibilidades y escrituras, nuevo modo de relación entre los procesos simbólicos —que constituyen lo cultural- y las formas de producción y distribución de los bienes y servicios.

Interacción entre la Familia y la institución
De la calidad del vinculo entre la Familia y la institución, depende que se favorezca el desarrollo intelectual, biosicosocial y espiritual de cada joven. Sin perder de vista el contrato de confianza en que se funda la relación entre estas dos instituciones, la premisa de la escuela secundaria será fomentar la autonomía responsable de cada alumno/a, en todos los aspectos de su desarrollo.

El arte como Lenguaje de las Inteligencias Múltiples
La educación artística integra el conjunto de saberes de la formación obligatoria. Al respecto la Ley de Educación Nacional, en el artículo 419, afirma: “Todos/ as los/as estudiantes/as, en el transcurso de su escolaridad obligatoria, tendrán oportunidad de desarrollar su sensibilidad y su capacidad creativa en, al menos, DOS (2) disciplinas artísticas”.

En la formulación del Diseño Curricular para la Escuela Secundaria, el arte ocupa un lugar destacado por distintas razones. Por un lado, la institución educativa intenta transformarse en un espacio intercultural donde dialoguen las distintas experiencias estéticas de los actores involucrados.
La apertura a las formas actuales de presentación y representación artísticas y la incorporación de las mismas en la escuela pueden ser un vehículo para comprenderlas, estudiarlas y compartirlas con otros. Por otro, las actuales políticas educativas a nivel nacional y provincial reconocen al arte como una de las manifestaciones de los adolescentes y jóvenes más vinculadas a la construcción de su identidad; esto se relaciona con la presencia que tiene en su vida cotidiana y la influencia que ejerce para el establecimiento de vínculos sociales con sus pares.

El sujeto conoce en la medida en que logra identificar, explicar y relacionar los atributos del arte, con su organización, modos de representación y procesos de producción. La atribución de sentido y la búsqueda de significados compartidos, son posibles en tanto se producen en el marco de una cultura y tiempo determinados. El hecho de poder situar en un contexto temporal y espacial a las producciones artísticas permite no solo analizar y comprender las convenciones que dan lugar a formas de concebir el arte y de realizarlo, sino también entender las rupturas y crisis que se han generado como propuestas de renovación de los lenguajes.