Nuestras instituciones consideran lo artístico como eje fundamental de sus proyectos, dado que la dimensión estética integra la estructura del conocimiento.
Avalan la profesionalidad de los docentes y de todo el personal que colabora en la institución.
Vinculan a las familias y a la comunidad.
Así la vinculariedad es objetivo y misión primordial de nuestro accionar docente, propiciando la inserción de la familia a la comunidad educativa de manera responsable y comprometida. Desde el valor de la confianza (dialogada previamente en las entrevistas de matriculación) se favorecerán relaciones con la familia y la institución. Creando espacios de encuentros que faciliten esta tarea compartida de educar a nuestros hijos / alumnos.
Nuestro perfil de alumno y alumna es sostenido en ser: Autónomo, Creativo, Sensible, Crítico y Responsable.
Un niño que sabe esperar y del que se espera mucho; que quiere mostrar que sabe y qué sabe hacer, con el valor de quien sabe asombrarse y maravillarse. Un niño potente desde el nacimiento que está dotado de núcleos de disponibilidades y capacidades de auto construcción. Un niño que posee plenamente sus sentidos, o sea las direcciones y el deseo de la conciencia de la vida.
Un niño competente en la relación y la interacción (con un profundo respeto del otro, del conflicto y del error); en la construcción, en construirse mientras se construye el mundo y, a la vez, que el mundo es construido; en el armado de teorías interpretativas sobre lo real y de hipótesis y metáforas como posibilidades de conocimiento.
Un niño portador de valores y constructor de solidaridad, disponible hacia lo nuevo y distinto. Portador y constructor de futuros, no sólo por contener en sí el futuro, sino más que nada, por su constante interpretar lo real, significándolo continuamente.
