Secciones

En la conformación de las características del alumno/a, convergen la inteligencia, la afectividad, la psicomotricidad, el lenguaje y la escolarización. Si bien no todos aprenden lo mismo de la misma manera, puede definirse una base común como estructura de conocimiento.
El jardín de Infantes procura comprender la lógica de los procesos de aprendizaje teniendo en cuenta la edad de los alumnos/as y sus características psico-evolutivas y físicas, pero atendiendo a la diversidad de lo individual.

Sala de 3 años (1ª sección): es la primer sala del ciclo Jardín de Infantes. Se caracteriza por recibir a niños/as con tres años cumplidos al 30 de junio del año en curso.

Algunas de las características de esta edad son:

A los 30 meses, los niños/as ya han adquirido bastante equilibrio, pueden correr y saltar con seguridad. Están en condiciones de subir y bajar escaleras, deslizarse por rampas o pedalear, controlando sus movimientos.
A los tres años, los niños/as comienzan a diferenciarse corporalmente en función de sus sexos: el cuerpo de los varones tiene más tejido muscular, mientras que el de las niñas conserva más tejido graso. Los niños/as de esta edad adquieren cierta facilidad en el dominio de la motricidad gruesa, en tanto que encuentran dificultades para lograr una coordinación más delicada. Toman conciencia de su pertenencia a uno u otro sexo. Además está sujeto al deseo de identificarse con las personas mayores (padres o educadores): imita gestos, actitudes y palabras.
A los 36 meses, juegan con construcciones y levantan torres de hasta nueve cubos. Copian un círculo y saben pintarlo por dentro, y también saben imitar los trazos de una cruz. La expresión gráfica aún es pura acción, no tienen claridad porque representan descargas de sus emociones. Trasvasan agua de un recipiente al otro sin derramarla, saben abrochar botones y utilizar tijera para cortar papel.
En el área verbal han incorporado un vocabulario de novecientas palabras, lo que les permite estructurar frases breves incrementando su comunicación y ampliando su red social. Comienzan una segunda etapa de interrogación: no preguntan ya por los nombres sino por el por qué de las cosas.

Sala de 4 años (2ª sección): es la segunda sala del ciclo Jardín de Infantes. Se caracteriza por recibir a niños/as con cuatro años cumplidos al 30 de junio del año en curso. Esta sala es de carácter obligatorio dentro del Sistema Educativo.

Algunas de las características de esta edad son:

La constitución corporal del niño/a comenzará a transformarse visiblemente. A partir de esta edad los músculos se desarrollan con mayor rapidez.
A un ritmo equiparable va a crecer y evolucionar el sistema nervioso. Entre los tres y cuatro años se advierte un control bastante efectivo en las actividades motrices del niño/a: sabe correr con cierto dominio, puede detenerse cuando quiere, subir y bajar escaleras usando alternativamente ambos pies, saltar, columpiarse, lanzar lo pelota, pedalear con fuerza y seguridad en el triciclo, etc.
Con respecto a la habilidad sensomotriz (la capacidad de efectuar un movimiento de precisión determinado y dirigido por una percepción sensorial), se observa que el niño de cuatro años empieza a demostrar más habilidad en una mano que en la otra, lo cual indica que su lateralización está en vías de instaurarse.
Hasta los cuatro y cinco años el esquema corporal es todavía imperfecto: dibuja monigotes que tienen mayor definición en facciones, cuerpo y extremidades.
En cuanto al desarrollo de la inteligencia, puede notarse que –hasta los seis o siete años- el niño piensa objetivamente y procura experimentar interiormente con ayuda de representaciones.
Entre los tres y cuatro años se produce un gran cambio de orden cualitativo que afecta radicalmente a la articulación de los deseos del niño con respecto a cada uno de los progenitores: Complejo de Edipo.

Sala de 5 años (3ª sección): es la tercer sala del ciclo Jardín de Infantes. Se caracteriza por recibir a niños/as con tres años cumplidos al 30 de junio del año en curso. Esta sala es de carácter obligatorio dentro del Sistema Educativo.

Algunas de las características de esta edad son:

Hacia los cinco años a los niños/as les gusta trepar y lo hacen con alguna soltura. Pueden caminar en línea recta, acertar en un blanco con la pelota, cargar varias cosas en un carrito y arrastrarlo, sincronizar con bastante perfección el movimiento de los ojos y la cabeza, manejar una bicicleta y hasta probar patines.
Casi todos los niños/as hacia los cinco años logran coordinar sin dificultad el movimiento por separado de ambos brazos y ambas piernas; pero la coordinación de los brazos con las piernas es todavía un objetivo por alcanzar.
A los cinco o seis años el niño logra la seriación, que consiste en ordenar los elementos según sus dimensiones crecientes o decrecientes. Antes de los siete años, el niño/a se guía por su intuición, se apoya en el ensayo y error y en la pura percepción; rasgos del pensamiento pre-lógico.
Estas características también se notan en el grafismo donde, así como aparece una incipiente noción de número, el niño/a de cinco años ya logra copiar algunas letras iniciando una frase pre-escritora, precaligráfica, con letras de caracteres imperfectos, puesto que todavía no tiene consolidados los mecanismos intelectuales ni posee aún la habilidad motriz indispensable para desarrollar un buen nivel de escritura. Acompaña con el cuerpo todos los movimientos de la mano. Sólo intenta reproducir en el papel todos los trazos que percibe.
En el área afectiva el niño/a estará más interesado en el proceso de socialización, quedando su Yo estructurado como elemento de relación con el mundo.